Edificios en los que algunos copropietarios no quieren o no pueden cumplir las obligaciones derivadas de su participación en el edificio:

Uno de los casos más habituales es el del propietario que sólo utiliza el piso en vacaciones. Así, es obvio que si el propietario vive durante todo el año en Madrid, por ejemplo, no puede ocuparse del cargo de presidente o de secretario. Mientras que el cargo de presidente ha de ser asumido por un copropietario, el de secretario administrador puede ser cubierto por una persona extraña al edificio. De este modo, si un administrador profesional se hace cargo de resolver los pequeños problemas de la comunidad, las funciones presidenciales se vuelven muy llevaderas, ya que al presidente tan sólo tendrá que limitarse a detectar y comunicar las incidencias para que sean resueltas por el personal ccontratado por el administrador profesional.

Además, el administrador profesional se encargará de efectuar el cobro de las cuotas y otras cantidades así como de reclamar el cumplimiento de los acuerdos comunitarios sobre los temas más variados (retirada de objetos de los espacios comunes -bicicletas, por ejemplo-, tendales, etc.).

Para poder resolver de forma rápida, económica y eficiente los pequeños problemas logísticos que conlleva un edificio, la administración profesional de comunidades llegua a acuerdos de colaboración con personal de distintos oficios. Por ello Rey.Álvarez tiene acuerdos de colaboración con una empresa de albañilería, con dos electricistas, un fontanero, un antenista, una empresa de mantenimiento de calefacciones de gasoil, una empresa de reparación de electrodomésticos, una empresa especializada en prevención de incendios y seguridad y una empresa de jardinería. Además, personal propio de Rey.Álvarez puede ocuparse de la limpieza de los elementos comunes de la comunidad en condiciones sumamente competitivas.

Esta organización garantiza a las comunidades la resolución inmediata de problemas urgentes, así como la atención en plazos fijos y con precios moderados todos aquellos que admitan cierta demora.